Cuando un problema es grande como Goliat, ¿qué piensas? ¿Es muy grande para darle o muy grande como para fallar?

Recuerda amado amigo y hermano que vivimos en un mundo lleno de problemas, los cuales nos rodean todos los días de nuestra vida, hay algunos problemas pequeños, pero también algunos muy grandes y difíciles de los cuales nos sentimos incompetentes para poder solucionarlos de la forma correcta y sabia.

David era un joven pastor, lo que él sabía hacer era cuidar de un puñado de ovejas de la familia, no era un hombre de guerra, pero el arma más poderosa que este joven poseía era su amor y temor a Dios, siempre estaba cantando, alabando a Dios en las montañas mientras las ovejas pastaban, y también escribiendo los Salmos que ahora podemos leer en las Sagradas Escrituras.

El problema que David enfrentó era grande porque Goliat era casi de tres metros de altura y un hombre de guerra desde su niñez. Pero la victoria en este combate radicaría en aquel que tuviera fe en Dios y ese era David, a David no le importaba si Goliat lo ofendía a él, pero lo que lo indignó fue que blasfemó contra Dios y eso hizo que David se enojara y se llenara de celo por su Dios, matando así al gigante de una pedrada.

Quizá estés enfrentando en este momento un problema muy grande que sientas que no puedes superar, ¿qué te parece si haces lo de David? Encomienda tu problema a Dios y él te dará la victoria de una manera fácil y ligera como lo hizo con David, Jesús dijo que si tenemos la fe del tamaño de una semilla de mostaza podemos pedir lo que queramos y Él nos responderá.

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El tren del fracaso suele correr sobre los rieles de la pereza

Como decía mis abuelos: la pereza es la madre de la pobreza. La pereza destruye los sueños, los proyectos y el futuro de cualquier persona, casi siempre el perezoso vive de sueños y castillos en el aire mientras los años pasan y va perdiendo las mejores oportunidades y los mejores años para forjarse un futuro hermoso para él y su familia.

La persona perezosa la mayoría de las veces es envidiosa, y algunas veces tramposa, que desea las cosas que los demás tienen a un menor esfuerzo. Si usted es un candidato de la pereza recuerda que posiblemente nada bueno obtendrás de ella sino solo ruina, dolor y pobreza extrema, levántate sacúdete la pereza, alcanza tus mejores sueños.

Jóvenes no pierdan el tiempo en tonterías y el complacer a tus amigos si te están arrastrando a la vagancia y a los vicios. Estudien, alcancen tus sueños, forja un buen futuro para ti, deja huella positiva al pasar por este mundo, sea una persona de bien. Dios te ayudará a alcanzar un futuro glorioso y a liberarte de la pereza y el desánimo, solo entrégale tu vida a Él y verás que todo en ti y tu alrededor empezará a cambiar.

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La mejor manera de tener la última palabra es saber pedir disculpas cuando nos equivocamos

Vivimos en un mundo lleno de competencia, revancha y envidias, y muchas veces todo este sistema corrupto nos quiere envolver, pero debemos permanecer fieles a las enseñanzas de nuestro maestro Jesucristo que nos enseñó a decir siempre la verdad y no vender por nada nuestra integridad y rectitud que hemos aprendido por medio de su palabra.

Muchas veces cometemos graves errores que maltratan, hieren y crean grandes conflictos en nuestras familias, matrimonio e iglesias, y son problemas que con un “disculpa, perdón, la culpa fue mía” se podrían haber evitado, pero nuestro orgullo y soberbia son tan grandes que preferimos ver como todo se derrumba a nuestro alrededor, pero “yo pedir perdón o reconocer mi culpa”, jamás.

Jesús nos dijo que teníamos que ser mansos y humildes como Él, Jesús nunca cometió pecado, sin embargo puso su hombro debajo de la cruz y la cargó hasta el Gólgota y murió por cada uno de nosotros. Creo que no es tan difícil humillarnos y pedir una disculpa cuando nos equivocamos o cometemos un error, eso haría que la paz reine en nuestros hogares y nuestros corazones, si lo haces verás que no es tan difícil y Jesús estará ahí para ayudarte.

Que la paz de Dios gobierne en tu corazón.

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El problema con la persona que habla muy rápido es que suele decir cosas que todavía no ha pensado

La persona de legua muy rápida que no piensa y medita en lo que va a decir casi siempre está metido en problemas, pleitos, y mal entendidos, debemos aprender a observar con mucha atención todo aquello que está a nuestro alrededor, escuchar atentamente todo lo que se diga, y no emitir un juicio hasta que se tengan todas las cosas en claro.

Somos muy dados a afirmar todo aquello que nos dicen contra otras personas sin haber visto ni oído nada y por eso muchas veces nos encontramos enredados en pecados y problemas ajenos. Mi consejo es que viva en paz con todos, ame, respete, no crea todo lo que le digan, observe, escuche y hable menos.

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Quien haga esto sepa que tarde o temprano el perro le morderá, así que no se meta en pleitos, chismes, y problemas ajenos, mantente limpio delante del Señor siempre, sé sabio.

Preocúpate más por lo que Dios piense de ti, que por lo que los demás piensen de ti

Vivimos en un mundo lleno de apariencias, engaño, falsedad y mentiras, es un mundo donde el más fuerte, el que más tenga cree que tiene derecho de maltratar, explotar, mentir y engañar al que poco posee, y muchas veces nuestros esfuerzos y actitudes las dirigimos en tratar de impresionar, competir, con esas personas que las creemos más grandes que nosotros.

Lo que las personas piensen de nosotros no nos debe afectar ya que jamás lograremos quedar bien ante las personas, ellos siempre estarán señalando, compitiendo y criticando todo aquello que hacemos sea bueno o sea malo, el que vive tratando que quedarle bien a todos se volverá un frustrado y siempre se sentirá un fracasado por no poder alcanzar las metas que se ha propuesto ante los demás.

Pero hay alguien que siempre tomará en cuenta tus esfuerzos, anhelos y sueños del corazón, este es Dios, es a Él al que debemos agradar en todo, obedecerlo en cumplir con su palabra y sus mandamientos. Las personas no son las que te van a juzgar salvar o condenar al final de tu vida, quien tiene esta potestad es Dios, por lo tanto preocúpate por lo que Dios piense de ti, entrégale tu corazón y deja que su amor inunde su vida de paz y tranquilidad, el que está en paz con Dios, estará siempre en paz con todo aquello que le rodea.

Dios bendiga tu vida siempre.

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Dios puede sanar un corazón destrozado, pero necesita tener todos los pedazos

La misión de Jesús en la tierra era salvar lo perdido, sanar los enfermos y restaurar los corazones que habían sido heridos. La mayoría de nosotros llegamos a Jesús con heridas, algunas de ellas muy profundas que venían desde nuestra niñez o juventud, lo que hizo que nos quedáramos al lado de Jesús y no lo abandonemos es porque Él nos aceptó con nuestras heridas y profundos resentimientos, nos sanó, restauró y salvó, nos dio la capacidad y el amor necesario para poder perdonar a todos aquellos que nos habían herido.

Ahora somos libres y felices al lado de nuestro salvador, podemos cantarle, danzar, y saltar de gozo, podemos orar y saber que Él nos escucha y responde a nuestras oraciones con un amor incondicional. Si tu corazón está herido o hecho pedazos por el hombre, deposítalo ahora en las manos de Jesús y yo te aseguro que el Señor con mucho amor y cuidado trabajará en tu corazón para restaurarlo, sanarlo y darle paz y gozo a tu vida. Tu única solución es Jesús, dale la oportunidad y verás que hermoso es entregarle el corazón a Él.

PROVERVIOS 23 26

El tiempo es más valioso que el dinero, el tiempo no se puede reponer

El tiempo es un regalo de Dios al hombre, el Señor nos da todos los días 24 horas, la sabiduría está en saber distribuir esas horas en tiempo aprovechable y no desperdiciarlo en cosas que no nos edifican y mucho menos en cosas que dañen nuestras vidas y las vidas de nuestros seres queridos.

Hay que sacar tiempo para el trabajo, la recreación, la familia, dormir y lo más importante, no te olvides de aquel que te da el tiempo y la vida: Dios, saca todos los días un tiempo para hablar con él. Jesús nos enseñó que debemos entrar a nuestro cuarto, cerrar la puerta y hablar con nuestro Padre Celestial que ve y oye en lo secreto, y nuestro Padre nos recompensará en público. El tiempo más aprovechable es aquel que pasemos a solas con Jesús. Que la paz de Dios gobierne el corazón de cada uno de ustedes.

efesios 5-16